A veces, por mas que lo intento, no puedo describir aquello que veo, oigo, siento, pienso, deseo... Es por eso que a menudo me sitúo frente a un espejo y dejo que sea el reflejo de lo que se muestra el que hable por mí.
Ha sido una noche fantástica. Cena romántica en el mejor restaurante de la ciudad, y un paseo hasta casa aprovechando la buena temperatura de una noche de primavera. Tal vez una…